He de dejar de pensar en extender
mi piel, rendida al tibio sol,
como una sábana, mecida por tu brisa
y la humedad temprana de tu voz.
He de cubrir mis pechos, y mi ombligo,
los nidos y refugios de mi cuerpo.
Ponerlos a salvo de tus labios
y el aleteo salvaje de tu verso.
No puedo ya querer de esta manera
sentir los fieros dedos de tu arado
marcando, revolviendo, traspasando
la entraña más oscura de mi tierra.
Y pondré un dique de dudas y razones,
firmemente asentado sobre el miedo.
Que separe formalmente, qué somos sino costumbre,
tu arena de la mía, tu aliento y viento de mi lumbre.
No olerá mi tibia piel por la mañana
a la tierra mojada por tus besos.
No seré la fresca hierba que te envuelva
y se enrede mimosa por tu cuello.
No taparé con mis palabras terciopelos
que no resisto que deslices en mi oido.
No habrá silencios de lenguas enlazadas
mientras tus manos tiran de mi pelo...
No puedo más, amor.
No puedo menos.
Nosce Te Ipsum
sábado, 12 de enero de 2013
viernes, 16 de noviembre de 2012
NOVIEMBRE por Azules
No hay oscuridad como la de Noviembre. No es como una negra y brillante noche que nos regala el joven año. Ni la cálida, y violenta turbidez de las tormentas de verano. Es un cielo gris, espeso y difícil, con los párpados caídos y violáceos de los ancianos. Con su atmósfera densa y opresiva, de nubes metálicas y afiladas, nos deja deslumbrar por el halo blanco de un sol frío y distante que nos niega la mirada.
Noviembre es el principio de la larga marcha a través de días de noches prematuras y prolongadas. A través del gélido humor que empapa piel y huesos, atravesando cualquier capa de alpaca, amor, o consuelo. Y clava sus cristales de hielo en nuestro ánimo, con presagios de muerte y eterno destierro.
Qué largos se hacen sus cortos días. Qué interminable sensación de aislamiento enajena los sentidos, exaltándolos o apagándolos , alejando de cualquier modo el espíritu , elevando, hundiendo y, en definitiva, rompiendo.
Noviembre es muerte y es sufrimiento. Es un ser temible y desdentado. Devora a sus hijos, pero los devora desde dentro. Es la desesperanza. El viento y la lluvia que arrecia el miedo. Y el que nace en Noviembre arrastra ese peso como un condenado su remordimiento. Se agazapa en las sombras armado frente a su padre homicida. Y cierra los ojos y aprieta la mandíbula esperando resistirse una vez más, un año más... Si Noviembre te mira a los ojos, nunca dejará de hacerlo.
Noviembre es el principio de la larga marcha a través de días de noches prematuras y prolongadas. A través del gélido humor que empapa piel y huesos, atravesando cualquier capa de alpaca, amor, o consuelo. Y clava sus cristales de hielo en nuestro ánimo, con presagios de muerte y eterno destierro.
Qué largos se hacen sus cortos días. Qué interminable sensación de aislamiento enajena los sentidos, exaltándolos o apagándolos , alejando de cualquier modo el espíritu , elevando, hundiendo y, en definitiva, rompiendo.
Noviembre es muerte y es sufrimiento. Es un ser temible y desdentado. Devora a sus hijos, pero los devora desde dentro. Es la desesperanza. El viento y la lluvia que arrecia el miedo. Y el que nace en Noviembre arrastra ese peso como un condenado su remordimiento. Se agazapa en las sombras armado frente a su padre homicida. Y cierra los ojos y aprieta la mandíbula esperando resistirse una vez más, un año más... Si Noviembre te mira a los ojos, nunca dejará de hacerlo.
martes, 23 de octubre de 2012
CON LECHE Y AZÚCAR
"¿Por qué fue suficiente
hablarle, con los ojos, desde allí ?
Si en ese mismo instante .
su vida era tranquila y feliz...
La vino a revolver
con bollitos y miel .
Mareas en la tierra.
el cielo iba cubriéndose de gris .
¿Porque salió en torrente
el miedo y las ganas de sentir?
Y quiso saborear la masa de su pan .
Revolvió su calor, con su voz
con leche y azúcar..... se lo dio a beber
Moldeó el corazón la razón , con unos besos
de ron y miel.
Horneó con su aliento su pelo ,
y caramelo parecía al terminar.
Y quiso saborear la masa de su pan
Escríbele canciones,
envíale su voz donde él esté .
Nadando por su almohada
le vino a visitar en sueños él,...
La vino a revolver ,
y se dejó hacer.
Estampidas en la tierra,
el cielo iba tiñendose marfil ...
¿Por qué brotó en torrente
el verbo y las ganas de sentir ?
Y pudo saborear la masa de su pan .
Revolvió su calor, con su voz ,
con leche y azúcar... se lo dio a beber
Moldeó el corazón la razón , con unos besos
de ron y miel.
Horneó con su aliento su pelo
y caramelo parecía al terminar ...
Y quiso saborear la masa de su pan."
BEBE- "REVOLVIÓ"
martes, 9 de octubre de 2012
ELS AMANTS
Per al meu rei. Mai vençut. Mai perdut.
- ELS AMANTS
La carn vol carn.
Ausiàs March
No hi havia a València dos amants com nosaltres.
Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.
No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs.
Vicent Andrés Estellés -
lunes, 17 de septiembre de 2012
"VACACHONIS " por Azules
Heme aquí. Como Eva María. Sin la menor indulgencia me fui, buscando el sol en la playa. Y con menos indulgencia vuelvo... de una ex-maravillosa playa que conozco mucho, pero no reconozco, y con el biquini "rayao", pero bien.
Ahora andan por allí indignados porque una cadena de TV ha decidido hacer un reality " in situ" a mayor gloria del chonerío...Hombre, no es que tanta choni dé para un programa, es que directamente es para hacer una Reserva Natural.
"¿Cómo puede cambiar tanto un lugar que tanto amé?". Esto es lo que se preguntaría mi antigua "yo". Pero, despues de este mes, mi nueva "yosh" se pregunta "¿ Por KE no e kanviao pAstá toa modeHna?".
Hace años ( bastantes), se consideraba " de buen gusto" bajar a la playa tirando a muy tarde. Señal de que uno estaba habituado a la costa y no necesitaba un cuerpo-a-cuerpo para plantar la sombrilla ( que tampoco era " lo más", melanomas aparte). Pueh NO... ahora se baja bien tempranito. No personalmente, sino que se envía a los abuelos a copar la "primera línea" de sombrillas, sillas y bártulos para "guardar sitio". Durante unas horas, la playa es un fantasmagórico lugar lleno de mobiliario plasticoso, y vacío. Por el que no queda ni un resquicio por el que meter el tobillito hacia el agua. Incluso un día ví a un "perroflauta", con unas rastas por el culo, clavando furiosamente un montón de chanclas alrededor de "su" terreno, que una cosa es okupar, y otra que te okupen.
En fín, una pena, porque hasta bastante más tarde no empieza a llegar el personal, con los bikinis del "Breska" y la raya del ojo hasta el infinito y más "ayah". Alguna vez he pensado: "pues quito la sombrilla y paso"...pero no. Porque sólo una cosa me da más terror que la choni: la MADRE de la choni. Sólo el pensar en una señora de cincuenta embutida en triquini de leopardo y con más oros que un boxeador me da sudores fríos. Que es para pensárselo, si ya de normal hablan a gritos, lo que debe ser vértela delante bramando mientras la sarai, la yeni, el yonatan y la yesi te hacen fotos rechulonas pa colgarlas en el tuenti.
Así que yo, calladita, y a lo mío... Me pongo al solecito con mi libro o revista, a ritmo del "regetón" de al lado. Y constato para mis adentros que el tatuaje ha dejado de tener una dimensión filosófica y religiosa, o yo no entiendo lo del " Yoni, esto es pá tí". Eso sí, veo mucha letra china, y me alegro de que aumente el nivel cultural, que la peña hable idiomas y que las apariencias engañen.
Así se deslizan tranquilamente las mañanas, entre alegres grititos de niños, y melodiosos graznidos de "Tía , cómo eresh, la más zorra de toas"...que sepáis que esto es un cumplido. Y lo dicen mientras se ponen en grupitos apretando morritos y haciéndose más fotos, mientras las uñas largas y fosforitos teclean al toda prisa el guasap.
Aprovecho para decir a mis conocidos y amigos que tranquilos, que SÍ que como. Lo que no hago es colgar fotos a todas horas con los platos que me ponen delante. Yo es que suponía que los demás daban por hecho que me alimento, e incluso que alguna vez he ido a un restaurante. Por favor,os lo agradezco, pero dejad de enviarme fiambreras.
Desde que el ayuntamiento se puso serio, el personal se espera para sacar los bugas con Camela o Hazel atronando, con lo cual dejan un ratito para que los chungos hagamos la siesta.
"Mi" playa tiene un precioso paseo, con miradores e instalaciones cuidadas. Tradicionalmente, y sólo por el hecho de estar en la playa, uno no dejaba de vestirse con cierto gusto y variedad. Qué placer ver cómo la relajación se impone, que para eso están las vacaciones. Y, no importa la edad, la chancla, el bañador y el pecho lobo, o depilado, con Cristo o placa de grupo sanguíneo de oro ( no, no están extinguidas) , se ha convertido en la indumentaria informal con que uno va a comprar, al médico, al cine o a cenar.
Quien dice "cenar", dice sentarse en un banco y comerse dos kilos de pipas con sus "pieles" en el suelo.
Ya entrada la noche, la calle se viste con sus mejores galas. Ellas, flequillo anasagasti y extensiones bien planchadas, maquillaje a prueba de Carbono 14. Ropa bien apretadica con el tanga al aire y los logotipos del Dolche-Gavarda a la vista. Tacones blancos o zapatillas con plataformas-muelle a elegir. Con el aire de bien malota pa flipar al Yosua en el botellón. Así, durante los sueños de las noches de verano, y a las cinco, seis, siete de la mañana, vienen gritando "de ful" que " KoMO SE a PODÍO ir KOn la guaRRa de la yoli" o " le he DAO al MARIKON ese hasta que ME kANsaO"...En general, se oye muy bien lo que dicen porque van " tós chiyandoy bien xungos", y me da la impresión de que el machismo y la homofobia imperan...pero qué sabre yo. Será la falta de sueño.
En fin, será cosa mía, pero este verano he salido poco. Desde que las princesas del pueblo representan" a la gente de la calle", yo ya no la piso mucho.
MenTienDeSH?
Ahora andan por allí indignados porque una cadena de TV ha decidido hacer un reality " in situ" a mayor gloria del chonerío...Hombre, no es que tanta choni dé para un programa, es que directamente es para hacer una Reserva Natural.
"¿Cómo puede cambiar tanto un lugar que tanto amé?". Esto es lo que se preguntaría mi antigua "yo". Pero, despues de este mes, mi nueva "yosh" se pregunta "¿ Por KE no e kanviao pAstá toa modeHna?".
Hace años ( bastantes), se consideraba " de buen gusto" bajar a la playa tirando a muy tarde. Señal de que uno estaba habituado a la costa y no necesitaba un cuerpo-a-cuerpo para plantar la sombrilla ( que tampoco era " lo más", melanomas aparte). Pueh NO... ahora se baja bien tempranito. No personalmente, sino que se envía a los abuelos a copar la "primera línea" de sombrillas, sillas y bártulos para "guardar sitio". Durante unas horas, la playa es un fantasmagórico lugar lleno de mobiliario plasticoso, y vacío. Por el que no queda ni un resquicio por el que meter el tobillito hacia el agua. Incluso un día ví a un "perroflauta", con unas rastas por el culo, clavando furiosamente un montón de chanclas alrededor de "su" terreno, que una cosa es okupar, y otra que te okupen.
En fín, una pena, porque hasta bastante más tarde no empieza a llegar el personal, con los bikinis del "Breska" y la raya del ojo hasta el infinito y más "ayah". Alguna vez he pensado: "pues quito la sombrilla y paso"...pero no. Porque sólo una cosa me da más terror que la choni: la MADRE de la choni. Sólo el pensar en una señora de cincuenta embutida en triquini de leopardo y con más oros que un boxeador me da sudores fríos. Que es para pensárselo, si ya de normal hablan a gritos, lo que debe ser vértela delante bramando mientras la sarai, la yeni, el yonatan y la yesi te hacen fotos rechulonas pa colgarlas en el tuenti.
Así que yo, calladita, y a lo mío... Me pongo al solecito con mi libro o revista, a ritmo del "regetón" de al lado. Y constato para mis adentros que el tatuaje ha dejado de tener una dimensión filosófica y religiosa, o yo no entiendo lo del " Yoni, esto es pá tí". Eso sí, veo mucha letra china, y me alegro de que aumente el nivel cultural, que la peña hable idiomas y que las apariencias engañen.
Así se deslizan tranquilamente las mañanas, entre alegres grititos de niños, y melodiosos graznidos de "Tía , cómo eresh, la más zorra de toas"...que sepáis que esto es un cumplido. Y lo dicen mientras se ponen en grupitos apretando morritos y haciéndose más fotos, mientras las uñas largas y fosforitos teclean al toda prisa el guasap.
Aprovecho para decir a mis conocidos y amigos que tranquilos, que SÍ que como. Lo que no hago es colgar fotos a todas horas con los platos que me ponen delante. Yo es que suponía que los demás daban por hecho que me alimento, e incluso que alguna vez he ido a un restaurante. Por favor,os lo agradezco, pero dejad de enviarme fiambreras.
Desde que el ayuntamiento se puso serio, el personal se espera para sacar los bugas con Camela o Hazel atronando, con lo cual dejan un ratito para que los chungos hagamos la siesta.
"Mi" playa tiene un precioso paseo, con miradores e instalaciones cuidadas. Tradicionalmente, y sólo por el hecho de estar en la playa, uno no dejaba de vestirse con cierto gusto y variedad. Qué placer ver cómo la relajación se impone, que para eso están las vacaciones. Y, no importa la edad, la chancla, el bañador y el pecho lobo, o depilado, con Cristo o placa de grupo sanguíneo de oro ( no, no están extinguidas) , se ha convertido en la indumentaria informal con que uno va a comprar, al médico, al cine o a cenar.
Quien dice "cenar", dice sentarse en un banco y comerse dos kilos de pipas con sus "pieles" en el suelo.
Ya entrada la noche, la calle se viste con sus mejores galas. Ellas, flequillo anasagasti y extensiones bien planchadas, maquillaje a prueba de Carbono 14. Ropa bien apretadica con el tanga al aire y los logotipos del Dolche-Gavarda a la vista. Tacones blancos o zapatillas con plataformas-muelle a elegir. Con el aire de bien malota pa flipar al Yosua en el botellón. Así, durante los sueños de las noches de verano, y a las cinco, seis, siete de la mañana, vienen gritando "de ful" que " KoMO SE a PODÍO ir KOn la guaRRa de la yoli" o " le he DAO al MARIKON ese hasta que ME kANsaO"...En general, se oye muy bien lo que dicen porque van " tós chiyandoy bien xungos", y me da la impresión de que el machismo y la homofobia imperan...pero qué sabre yo. Será la falta de sueño.
En fin, será cosa mía, pero este verano he salido poco. Desde que las princesas del pueblo representan" a la gente de la calle", yo ya no la piso mucho.
MenTienDeSH?
viernes, 22 de junio de 2012
BAJO EL SOL por Azules
"Ya se me ha olvidado el paraguas", pensó. El día antes pasó seis horas bajo un sol inclemente que le había tiznado la piel. Vio alguna chica con sombrilla, y le pareció exagerado. Ahora ya no. La piel le dolía sólo con mirársela.
Y , total, para qué...Seis horas de calor y nervios para nada. No paró nadie. Su tía le gritó hasta cansarse. " Ni para eso sirves...Os creéis que venís aquí...¿¿ A que os mantenga quién??! ". Ella calló, afrentada, llevaba varios días comiendo sólo por la noche, lo que la tía le daba. No reconocía a la mujer que le había hablado maravillas del país. Todo facilidades. Así que su primo y ella juntaron como pudieron lo necesario y se vinieron.
Mal desde el principio. Nadie la cogió, ni para limpiar. Y no es que no se fiaran, que tambien encontró buena gente. Es que no le podían pagar. Una hora aquí, otra allá, algo en la naranja...eso era todo.
Y su primo. Su primo, el que se comía el mundo. El que siempre, desde pequeña, la protegió. Desde ayer no abría la boca. Llevaba una semana tumbado en el sofá, fumando. Hosco, silencioso. No apartó los ojos de la pared para mirarla después de que su tía le puso aquello en el pelo.
Qué rara se vio. Con su piel morena, el pelo brillaba con un rubio extraño. Amarillo chillón. Se vio tan vulgar..." ¿ Qué no sabes ya lo que les gusta? Tonta, que hay que decírtelo todo...ponte esto"
Ahora le ardían los pies en aquellos tacones de vértigo y plástico. Y no tenía dónde sentarse. Así que paseó, arriba y abajo, hora tras hora, estirándose un minúsculo vestido de lycra que se le clavaba y le hacía sudar.
Pasaban coches, y motos, y camiones. Notaba que la miraban y no lo podía soportar, tanto le angustiaba que alguien la reconociera. Giraba la cabeza.
Otra chica le dijo que se le pasaría, De las que llevaba tiempo allí, con su sitio fijo, sombrilla y silla de playa. No es que fuera muy amable: "...con tanto fulaneo , como mucho diez euros el polvo...". Era de las que hacía señas a los conductores, y contestaba cuando grupitos de chavales le gritaban desde el coche de sus papás.
Con ésta llevaba ya tres horas. Y nada. No podía volver de vacío. Su tía se lo dijo bien claro. " Al inútil de tu primo me lo quedo, porque es mi hijo. Pero tú te vas como no traigas algo...". Se acercaba un camión que disminuyó la marcha. Se notó la cara roja y empapada. De calor, de vergüenza y de miedo. El camión rodó, despacio y, al alcanzarla, ella levantó la cara...
"¡¡¡PUTAAAAA!!!!..." . El hombre gritaba, sacudiendo obscenamente la mano cerrada, riendo...después aceleró y siguió su camino.
Ya sólo notaba el sol quemándola sin piedad, mientras la sangre se le helaba. Quiso gritar, pero no se oyó la voz. Quiso llorar, pero no encontro las lágrimas.
El hombre la miró por el espejo retrovisor. Allí plantada. Cada vez más pequeña. " Zorra, cachonda, mira que te gusta...si es que lo lleváis en la sangre"
Y , total, para qué...Seis horas de calor y nervios para nada. No paró nadie. Su tía le gritó hasta cansarse. " Ni para eso sirves...Os creéis que venís aquí...¿¿ A que os mantenga quién??! ". Ella calló, afrentada, llevaba varios días comiendo sólo por la noche, lo que la tía le daba. No reconocía a la mujer que le había hablado maravillas del país. Todo facilidades. Así que su primo y ella juntaron como pudieron lo necesario y se vinieron.
Mal desde el principio. Nadie la cogió, ni para limpiar. Y no es que no se fiaran, que tambien encontró buena gente. Es que no le podían pagar. Una hora aquí, otra allá, algo en la naranja...eso era todo.
Y su primo. Su primo, el que se comía el mundo. El que siempre, desde pequeña, la protegió. Desde ayer no abría la boca. Llevaba una semana tumbado en el sofá, fumando. Hosco, silencioso. No apartó los ojos de la pared para mirarla después de que su tía le puso aquello en el pelo.
Qué rara se vio. Con su piel morena, el pelo brillaba con un rubio extraño. Amarillo chillón. Se vio tan vulgar..." ¿ Qué no sabes ya lo que les gusta? Tonta, que hay que decírtelo todo...ponte esto"
Ahora le ardían los pies en aquellos tacones de vértigo y plástico. Y no tenía dónde sentarse. Así que paseó, arriba y abajo, hora tras hora, estirándose un minúsculo vestido de lycra que se le clavaba y le hacía sudar.
Pasaban coches, y motos, y camiones. Notaba que la miraban y no lo podía soportar, tanto le angustiaba que alguien la reconociera. Giraba la cabeza.
Otra chica le dijo que se le pasaría, De las que llevaba tiempo allí, con su sitio fijo, sombrilla y silla de playa. No es que fuera muy amable: "...con tanto fulaneo , como mucho diez euros el polvo...". Era de las que hacía señas a los conductores, y contestaba cuando grupitos de chavales le gritaban desde el coche de sus papás.
Con ésta llevaba ya tres horas. Y nada. No podía volver de vacío. Su tía se lo dijo bien claro. " Al inútil de tu primo me lo quedo, porque es mi hijo. Pero tú te vas como no traigas algo...". Se acercaba un camión que disminuyó la marcha. Se notó la cara roja y empapada. De calor, de vergüenza y de miedo. El camión rodó, despacio y, al alcanzarla, ella levantó la cara...
"¡¡¡PUTAAAAA!!!!..." . El hombre gritaba, sacudiendo obscenamente la mano cerrada, riendo...después aceleró y siguió su camino.
Ya sólo notaba el sol quemándola sin piedad, mientras la sangre se le helaba. Quiso gritar, pero no se oyó la voz. Quiso llorar, pero no encontro las lágrimas.
El hombre la miró por el espejo retrovisor. Allí plantada. Cada vez más pequeña. " Zorra, cachonda, mira que te gusta...si es que lo lleváis en la sangre"
miércoles, 6 de junio de 2012
YO IBA PARA DIVINA, PERO ESTUDIÉ MEDICINA por Azules
Con frecuencia recuerdo la famosa frase de "¿ Qué hubiera pensado el joven que eras del adulto en que te has convertido?".
Hace ya algunos años, la respuesta me golpeó en todo el lóbulo frontal. Al salir de una guardia, me dí cuenta de que un compañero me miraba fijamente. Inicié media sonrisa y...me quedé fría y, a la par, sudorosa, como un Frigo Pie.
No es que me mirara mal, no...es que me miraba "peor": con una mezcla de incredulidad y...¿lástima?. Borré la sonrisa y me metí derechita en el vestuario.
Después, ante el espejo, me pregunté quién era aquella extraña "sintecho" que me contemplaba. Por qué esa pálida y exhausta ex-joven llevaba un gato muerto en la cabeza, que resultó ser una coleta-moño sujeta con una venda...la Amy Winehouse versión R-1 del hospital. Las gafas, manteniéndose milagrosamente después de mil cabezaditas nocturnas con ellas puestas. La piel pidiendo a gritos una orden de alejamiento de su dueña. Y el cuerpo, en general, abandonado a su suerte, recordando tiempos mejores en los que le prestaba atención, incluso con entusiasmo.
Tengo una familiar, legendaria ella, que me quiere mucho. Y cada vez que se refiere a mi trabajo dice " Qué precioso, como la Doctora Quinn...ideal!". Y yo, pues le dejo que me imagine así, con la melena al viento, bella con mi maletín...para qué desengañarla, así al menos alguien es feliz. Tampoco me iba a creer, porque en su mundo uno no se imagina el mío. Para qué hablarle de todo lo que le puede caer a la Dra No-Quinn encima en un día normal. Con suerte, moquitos, muchos, y algún vómito que otro. Con menos suerte, cualquier otra cosa...Escaso glamour, me temo, el de esta profesión.
Cómo explicar lo que sientes cuando te ponen un bote encima de la mesa, y hay una culebra dentro ( "por si sabes lo que es", dijo). O te traen con su mejor intención un montón de pañales para ver si "eso" es normal. O cuando tienes que ir en plena noche a una casa en medio de una montaña, en tu coche, sola, y te pierdes, y nadie te coge el teléfono. O la cara que se te queda cuando subes a "cenar" a las dos de la mañana y no queda comida...que no sabes si llorar de rabia o de hambre. Aunque como decía un adjunto mío : "A la guardia se viene llorada". Pues eso.
No quiero caer en la autocompasión ( esto es mentira, qué haría yo sin ella), pero pobre de la que estudie medicina pensando que va a ser como "Anatomía de Grey" o la monísima de "House". Ahora mismo va una a estar todos los días, en unas guardias tremendas, con la sombra de ojos colocada, el rimmel a punto, un pijama monísimo a juego con el fonen, y el doctor más guapo del mundo, mírándote, orgulloso de tu actuación...Pues no, queridas ingenuas potenciales. La sensación va a ser más bien tipo Bridget Jones ( esa gran mujer) cayendo aterrorizada por la barra de los bomberos y con la "derriére" al aire...sobre todo la primera noche. Después mejora, pero no mucho.
¿Qué pensaría aquella fragante adolescente que fuí, de brillante mirada, y modelitos monísimos, de esta okupa del cuarto de guardia? Pues, sencillamente, no se lo creería, y haría exactamente lo mismo.
Así que, a lo hecho, pecho. Y, para los "apolíticamente correctos" diré que hay un momento en que me siento, no divina, pero sí muy cerca del cielo: cuando llego a la consulta y me recibe una hilera de caritas melladas, sonriendo.
Hace ya algunos años, la respuesta me golpeó en todo el lóbulo frontal. Al salir de una guardia, me dí cuenta de que un compañero me miraba fijamente. Inicié media sonrisa y...me quedé fría y, a la par, sudorosa, como un Frigo Pie.
No es que me mirara mal, no...es que me miraba "peor": con una mezcla de incredulidad y...¿lástima?. Borré la sonrisa y me metí derechita en el vestuario.
Después, ante el espejo, me pregunté quién era aquella extraña "sintecho" que me contemplaba. Por qué esa pálida y exhausta ex-joven llevaba un gato muerto en la cabeza, que resultó ser una coleta-moño sujeta con una venda...la Amy Winehouse versión R-1 del hospital. Las gafas, manteniéndose milagrosamente después de mil cabezaditas nocturnas con ellas puestas. La piel pidiendo a gritos una orden de alejamiento de su dueña. Y el cuerpo, en general, abandonado a su suerte, recordando tiempos mejores en los que le prestaba atención, incluso con entusiasmo.
Tengo una familiar, legendaria ella, que me quiere mucho. Y cada vez que se refiere a mi trabajo dice " Qué precioso, como la Doctora Quinn...ideal!". Y yo, pues le dejo que me imagine así, con la melena al viento, bella con mi maletín...para qué desengañarla, así al menos alguien es feliz. Tampoco me iba a creer, porque en su mundo uno no se imagina el mío. Para qué hablarle de todo lo que le puede caer a la Dra No-Quinn encima en un día normal. Con suerte, moquitos, muchos, y algún vómito que otro. Con menos suerte, cualquier otra cosa...Escaso glamour, me temo, el de esta profesión.
Cómo explicar lo que sientes cuando te ponen un bote encima de la mesa, y hay una culebra dentro ( "por si sabes lo que es", dijo). O te traen con su mejor intención un montón de pañales para ver si "eso" es normal. O cuando tienes que ir en plena noche a una casa en medio de una montaña, en tu coche, sola, y te pierdes, y nadie te coge el teléfono. O la cara que se te queda cuando subes a "cenar" a las dos de la mañana y no queda comida...que no sabes si llorar de rabia o de hambre. Aunque como decía un adjunto mío : "A la guardia se viene llorada". Pues eso.
No quiero caer en la autocompasión ( esto es mentira, qué haría yo sin ella), pero pobre de la que estudie medicina pensando que va a ser como "Anatomía de Grey" o la monísima de "House". Ahora mismo va una a estar todos los días, en unas guardias tremendas, con la sombra de ojos colocada, el rimmel a punto, un pijama monísimo a juego con el fonen, y el doctor más guapo del mundo, mírándote, orgulloso de tu actuación...Pues no, queridas ingenuas potenciales. La sensación va a ser más bien tipo Bridget Jones ( esa gran mujer) cayendo aterrorizada por la barra de los bomberos y con la "derriére" al aire...sobre todo la primera noche. Después mejora, pero no mucho.
¿Qué pensaría aquella fragante adolescente que fuí, de brillante mirada, y modelitos monísimos, de esta okupa del cuarto de guardia? Pues, sencillamente, no se lo creería, y haría exactamente lo mismo.
Así que, a lo hecho, pecho. Y, para los "apolíticamente correctos" diré que hay un momento en que me siento, no divina, pero sí muy cerca del cielo: cuando llego a la consulta y me recibe una hilera de caritas melladas, sonriendo.
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