Nosce Te Ipsum

lunes, 17 de septiembre de 2012

"VACACHONIS " por Azules

Heme aquí. Como Eva María. Sin la menor indulgencia me fui, buscando el sol en la playa. Y con menos indulgencia vuelvo... de una ex-maravillosa playa que conozco mucho, pero no reconozco, y con el biquini "rayao", pero bien.
Ahora andan por allí indignados porque una cadena de TV ha decidido hacer un reality " in situ" a mayor gloria del chonerío...Hombre, no es que tanta choni dé para un programa, es que directamente es para hacer una Reserva Natural.
"¿Cómo puede cambiar tanto un lugar que tanto amé?". Esto es lo que se preguntaría mi antigua "yo". Pero, despues de este mes, mi nueva "yosh" se pregunta "¿ Por KE no e kanviao pAstá toa modeHna?".
Hace años ( bastantes), se consideraba " de buen gusto" bajar a la playa tirando a muy tarde. Señal de que uno estaba habituado a la costa y no necesitaba un cuerpo-a-cuerpo para plantar la sombrilla ( que tampoco era " lo más", melanomas aparte).  Pueh NO... ahora se baja bien tempranito. No personalmente, sino que se envía a los abuelos a copar la "primera línea" de sombrillas, sillas y bártulos para "guardar sitio". Durante unas horas, la playa es un fantasmagórico lugar lleno de mobiliario plasticoso, y vacío.  Por el que no queda ni un resquicio por el que meter el tobillito hacia el agua. Incluso un día ví a un "perroflauta", con unas rastas por el culo, clavando furiosamente un montón de chanclas alrededor de "su" terreno, que una cosa es okupar, y otra que te okupen.
En fín, una pena, porque hasta bastante más tarde no empieza a llegar el personal, con los bikinis del "Breska" y la raya del ojo hasta el infinito y más "ayah". Alguna vez he pensado: "pues quito la sombrilla y paso"...pero no. Porque sólo una cosa me da más terror que la choni: la MADRE de la choni. Sólo el pensar en una señora de cincuenta embutida en triquini de leopardo y con más oros que un boxeador me da sudores fríos. Que es para pensárselo, si ya de normal hablan a gritos, lo que debe ser vértela delante bramando mientras la sarai, la yeni, el yonatan y la yesi te hacen fotos rechulonas pa colgarlas en el tuenti.
Así que yo, calladita, y a lo mío... Me pongo al solecito con mi libro o revista, a ritmo del "regetón" de al lado.  Y constato para  mis adentros que el tatuaje ha dejado de tener una dimensión filosófica y religiosa, o yo no entiendo lo del " Yoni, esto es pá tí". Eso sí, veo mucha letra china, y me alegro de que aumente el nivel cultural, que la peña hable idiomas y que las apariencias engañen.
Así se deslizan tranquilamente las mañanas, entre alegres grititos de niños, y melodiosos graznidos de "Tía , cómo eresh, la más zorra de toas"...que sepáis que esto es un cumplido. Y lo dicen mientras se ponen en grupitos apretando morritos y haciéndose más fotos, mientras las uñas largas y fosforitos teclean al toda prisa el guasap.

Aprovecho para decir a mis conocidos y amigos que tranquilos, que SÍ que como. Lo que no hago es colgar fotos a todas horas con los platos que me ponen delante. Yo es que suponía que los demás daban por hecho que me alimento, e incluso que alguna vez he ido a un restaurante. Por favor,os lo agradezco, pero dejad de enviarme fiambreras.
Desde que el ayuntamiento se puso serio, el personal se espera para sacar los bugas con Camela o Hazel atronando, con lo cual dejan un ratito para que los chungos hagamos la siesta.
"Mi" playa tiene un precioso paseo, con miradores e instalaciones cuidadas. Tradicionalmente, y sólo por el hecho de estar en la playa, uno no dejaba de vestirse con cierto gusto y variedad. Qué placer ver cómo la relajación se impone, que para eso están las vacaciones. Y, no importa la edad, la chancla, el bañador y el pecho lobo, o depilado, con Cristo o placa de grupo sanguíneo de oro ( no, no están extinguidas) , se ha convertido en la indumentaria informal con que uno va a comprar, al médico, al cine o a cenar.
Quien dice "cenar", dice sentarse en un banco y comerse dos kilos de pipas con sus "pieles" en el suelo.
Ya entrada la noche, la calle se viste con sus mejores galas. Ellas, flequillo anasagasti y extensiones bien planchadas, maquillaje a prueba de Carbono 14. Ropa bien apretadica con el tanga al aire y los logotipos del Dolche-Gavarda a la vista.  Tacones blancos o zapatillas con plataformas-muelle a elegir. Con el aire de bien malota pa flipar al Yosua en el botellón. Así, durante los sueños de las noches de verano, y a las cinco, seis, siete de la mañana, vienen gritando "de ful" que " KoMO SE a PODÍO ir KOn la guaRRa de la yoli" o " le he DAO al MARIKON ese hasta que ME kANsaO"...En general, se oye muy bien lo que dicen porque van " tós chiyandoy bien xungos", y me da la impresión de que el machismo y la homofobia imperan...pero qué sabre yo. Será la falta de sueño.
En fin, será cosa mía, pero este verano he salido poco. Desde que las princesas del pueblo representan" a la gente de la calle", yo ya no la piso mucho.

MenTienDeSH?

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