Nosce Te Ipsum

miércoles, 24 de febrero de 2010

IMPOSIBLE por Azules

Vaciar el mar con una cuchara.
Devolver la vida a lo que está ya muerto.
Llegar al cielo con una escalera; salir ilesa del centro del fuego.

Arrancar un alma que lleva el diablo.
O atrapar el agua entre los dedos.
Mantener intacto un castillo de humo; o la llama prendida en contra del viento.

Encontrar a Dios. Y reconocerlo.
Acallar las voces de los desheredados.
Apagar el sol. Doblar con mis manos mil barras de acero.

Curar la locura.
Contar las estrellas. Respirar por mis poros cuando no tenga aliento.
Amar el odio. Odiar el amor.

Vencer a las bestias.
Saber el nombre de todas las rosas.
Separar grano a grano la arena de los desiertos,
Grabar los colores en la memoria de un ciego.

Caer de pie siempre, como las gatas.
Ignorar al dragón que me persigue en mis sueños.
Levantar a todos, al cansado, al borracho, al viejo.

De acuerdo.

Pero entender aquello, tan frío y distante.
Leer tus disculpas, mezcladas con pena de todo a un euro.
Culpar a mi mente, negar mis ojos.
Es imposible. No puedo hacerlo..

domingo, 21 de febrero de 2010

CÓMO AMARGARLE EL DÍA A UN MÉDICO por Azules

En el siguiente texto describo, paso a paso, la mejor manera de amargarle el día a su médico y/o pediatra de cabecera. Fácil y cómodo.

1. Cuando llegue a la consulta abra la puerta, sin llamar, y pregunte si está apuntado en la lista.
2. En caso de que el médico tenga la suerte de tener la lista a mano y la paciencia de buscarlo, pregunte por qué aún no le han llamado, aunque llegue con media hora de adelanto.
3. Si lo que encuentra es una mujer, pregunte dónde está el médico.
4. También puede decirle a la mujer que si es ahí donde dan las citas.
5. Cada vez que la puerta se abra para que un paciente entre o salga, asome la cabeza con cara de “¿aún no me toca?”
6. En la sala de espera critique a la seguridad social y a los médicos en voz alta y clara para que se le oiga desde dentro.
7. Es un puntazo decir que el sueldo de todos los que estamos allí los paga usted directamente. Sobre todo no mencione que el médico paga también impuestos y a la seguridad social.
8. Es también muy efectivo decir que el médico anterior, ya jubilado, era mucho mejor que el actual. Y, además, le hacía todas las recetas que quería.
9. Si va a la consulta del pediatra, lleve a la abuela del niño. Si su intención no es amargarle, sino que directamente le odia, lleve a las dos abuelas.
10. Cuando entre en la consulta y le pregunten qué le pasa, diga eso de “ no sé, usted es el médico”.
11. Nunca vaya directo al grano: empiece desde que notó un primer síntoma, quince años antes, aunque no tenga nada que ver con su enfermedad actual.
12. Si le preguntan si toma medicación, diga que unas pastillitas blancas, redondas.
13. Deje encima de la mesa un fajo tremendo de folios con lo que haya encontrado en Internet sobre sus síntomas.
14. Cuando vaya a revisión, diga que el tratamiento no le ha hecho absolutamente nada, aunque se le hayan ido la fiebre, la tos, la halitosis, y haya encontrado novia.
15. El fonen del pediatra, no está ahí para auscultar, sino para que el niño le arranque las orejas, con el consiguiente regocijo. Suyo, y de las dos abuelas.
16. Cuando su hijo desconecte el cable del ordenador, remárquele al pediatra lo avispado que está para su edad.
17. Insista en que el niño no come, aunque rebose por los dos lados de la camilla y lleve en el carro cuatro paquetes de gusanitos.
18. Su madre y su suegra saben más que el pediatra. Y al niño siempre le hacen falta vitaminas.
19. Cuando vea que el médico está a punto de despedirle, diga las palabritas mágicas: “ y de paso, ya que estoy aquí…”
20. Cuando el médico le paute un tratamiento, pregunte : “ ¿y esto no será malo?”
21. Ponga siempre mala cara cuando le receten un genérico. Todo el mundo sabe que son peores que los de marca.
22. Si le pautan el medicamento de marca, más caro, ponga también mala cara. Claro, como el que paga es el contribuyente…
23. Cuando salga de la consulta, tras haber ocupado el tiempo de ocho personas, y del café del médico, y llevando en la mano trece hojas de remisión al especialista, diga en voz muy alta: “ Nada, lo de siempre, se pasan la pelota de unos a otros…”

Dedicado , con todo el cariño, a los que nunca hacen esto, tienen paciencia y consideración, me preguntan cómo estoy yo, y mi hija, y me traen pasteles caseros para que no me quede sin almorzar.

domingo, 7 de febrero de 2010

LA PROTOZOO por Azules

“…que los hombres son todos iguales? Que son unos simples?? Pero cómo pueden estar diciendo eso? Claro, supongo que eso me deja a mí al nivel de un protozoo, porque después de tantos años sigo sin entender nada…No sé, éstas es que deben de estar a un nivel superior, o yo me he perdido algo, que ya me avisaba mi hermano, con tanto leer, tanto estudiar. Ya empiezan a marearme con la conversación, la verdad es que no he abierto la boca, ¿ Para qué? No tengo absolutamente nada que aportar. A mí me parecen bastante complicados. Lo que aprendo para uno no sirve para otro…¿iguales?...en lo único que me parecen iguales es en que parece que los asuste, haga lo que haga…si me muestro a mis anchas, y los trato como amigos, se asustan. Si opto por la versión femenino-delicada, es que soy una orgullosa. Si me callo, altiva. Si hablo, marisabidilla, o lanzada, o lo que toque. No sé, a lo mejor si fuera más bajita…claro que ésta es bajita y mira si despotrica…Rubia? Siliconada?...ellos dicen que no les gustan, pero fíjate cómo las miran…además, no me veo, parecería un travesti. Prefiero protozoo, soy más yo…Si , claro, dice la otra que pasa del tema, pero aquí llevamos dos horas hablando de lo mismo…a lo mejor es porque he ido a un colegio de monjas, todo chicas, y por eso no los conozco, o no sé tratarlos…”sé tú misma”, dicen …y un cuerno, digo yo, aún no he conocido ninguno que le entusiasme la “simismez”…parece que triunfan las silenciosas, las que sin abrir la boca consiguen lo que quieren. Bueno, y cómo aguantan? Será que cuando ellos se van se ponen como locas a hablar con las plantas, porque si no, no lo entiendo, tantos años así, que yo al final lo único que querria sería gritar y no parar, eso sí que es una raza evolucionada,¿ descenderan todas de una misma mutación genética? ¿vendrán de otro planeta y se estarán expandiendo silenciosamente?...el camarero nos mira flipado, si , claro, ellos dicen que total son on/off, pero luego hay que ver cuántos extras y aplicaciones…porque, a ver, lo mismo que dicen admirar luego les repele, y lo que juran que detestan luego los vuelve locos, que ya lo decían en la película “una cosa es lo que los señoritos dicen y otra lo que piensan, señorita Escarlata”, y sí, creo que es así…en resumen, después de hacer un estudio sociológico en profundidad parece que hay que ser guapa, pero no demasiado; inteligente, pero no demasiado; buena, pero no demasiado; eficiente, pero no demasiado,; aventurera, pero no demasiado; tranquila, pero no demasiado; sensual,pero no demasiado….y así hasta el infinito…El No Demasiado es el punto G de los hombres, pero vaya usted a saber dónde se encuentra…me paso ocho horas al día tomando decisiones en segundos, hablando con frases cortas, dando instrucciones, y parece que luego he de ser Todo-Lo-Contrario-Pero-No-Demasiado, agotador, Dios mío, aún no he empezado y ya me he cansado, lo dejaré para otra vida…sí, soy un protozoo, mira cómo me mira ése, a saber la cara que he puesto mientras pensaba…”