"Ya se me ha olvidado el paraguas", pensó. El día antes pasó seis horas bajo un sol inclemente que le había tiznado la piel. Vio alguna chica con sombrilla, y le pareció exagerado. Ahora ya no. La piel le dolía sólo con mirársela.
Y , total, para qué...Seis horas de calor y nervios para nada. No paró nadie. Su tía le gritó hasta cansarse. " Ni para eso sirves...Os creéis que venís aquí...¿¿ A que os mantenga quién??! ". Ella calló, afrentada, llevaba varios días comiendo sólo por la noche, lo que la tía le daba. No reconocía a la mujer que le había hablado maravillas del país. Todo facilidades. Así que su primo y ella juntaron como pudieron lo necesario y se vinieron.
Mal desde el principio. Nadie la cogió, ni para limpiar. Y no es que no se fiaran, que tambien encontró buena gente. Es que no le podían pagar. Una hora aquí, otra allá, algo en la naranja...eso era todo.
Y su primo. Su primo, el que se comía el mundo. El que siempre, desde pequeña, la protegió. Desde ayer no abría la boca. Llevaba una semana tumbado en el sofá, fumando. Hosco, silencioso. No apartó los ojos de la pared para mirarla después de que su tía le puso aquello en el pelo.
Qué rara se vio. Con su piel morena, el pelo brillaba con un rubio extraño. Amarillo chillón. Se vio tan vulgar..." ¿ Qué no sabes ya lo que les gusta? Tonta, que hay que decírtelo todo...ponte esto"
Ahora le ardían los pies en aquellos tacones de vértigo y plástico. Y no tenía dónde sentarse. Así que paseó, arriba y abajo, hora tras hora, estirándose un minúsculo vestido de lycra que se le clavaba y le hacía sudar.
Pasaban coches, y motos, y camiones. Notaba que la miraban y no lo podía soportar, tanto le angustiaba que alguien la reconociera. Giraba la cabeza.
Otra chica le dijo que se le pasaría, De las que llevaba tiempo allí, con su sitio fijo, sombrilla y silla de playa. No es que fuera muy amable: "...con tanto fulaneo , como mucho diez euros el polvo...". Era de las que hacía señas a los conductores, y contestaba cuando grupitos de chavales le gritaban desde el coche de sus papás.
Con ésta llevaba ya tres horas. Y nada. No podía volver de vacío. Su tía se lo dijo bien claro. " Al inútil de tu primo me lo quedo, porque es mi hijo. Pero tú te vas como no traigas algo...". Se acercaba un camión que disminuyó la marcha. Se notó la cara roja y empapada. De calor, de vergüenza y de miedo. El camión rodó, despacio y, al alcanzarla, ella levantó la cara...
"¡¡¡PUTAAAAA!!!!..." . El hombre gritaba, sacudiendo obscenamente la mano cerrada, riendo...después aceleró y siguió su camino.
Ya sólo notaba el sol quemándola sin piedad, mientras la sangre se le helaba. Quiso gritar, pero no se oyó la voz. Quiso llorar, pero no encontro las lágrimas.
El hombre la miró por el espejo retrovisor. Allí plantada. Cada vez más pequeña. " Zorra, cachonda, mira que te gusta...si es que lo lleváis en la sangre"
Nosce Te Ipsum
viernes, 22 de junio de 2012
miércoles, 6 de junio de 2012
YO IBA PARA DIVINA, PERO ESTUDIÉ MEDICINA por Azules
Con frecuencia recuerdo la famosa frase de "¿ Qué hubiera pensado el joven que eras del adulto en que te has convertido?".
Hace ya algunos años, la respuesta me golpeó en todo el lóbulo frontal. Al salir de una guardia, me dí cuenta de que un compañero me miraba fijamente. Inicié media sonrisa y...me quedé fría y, a la par, sudorosa, como un Frigo Pie.
No es que me mirara mal, no...es que me miraba "peor": con una mezcla de incredulidad y...¿lástima?. Borré la sonrisa y me metí derechita en el vestuario.
Después, ante el espejo, me pregunté quién era aquella extraña "sintecho" que me contemplaba. Por qué esa pálida y exhausta ex-joven llevaba un gato muerto en la cabeza, que resultó ser una coleta-moño sujeta con una venda...la Amy Winehouse versión R-1 del hospital. Las gafas, manteniéndose milagrosamente después de mil cabezaditas nocturnas con ellas puestas. La piel pidiendo a gritos una orden de alejamiento de su dueña. Y el cuerpo, en general, abandonado a su suerte, recordando tiempos mejores en los que le prestaba atención, incluso con entusiasmo.
Tengo una familiar, legendaria ella, que me quiere mucho. Y cada vez que se refiere a mi trabajo dice " Qué precioso, como la Doctora Quinn...ideal!". Y yo, pues le dejo que me imagine así, con la melena al viento, bella con mi maletín...para qué desengañarla, así al menos alguien es feliz. Tampoco me iba a creer, porque en su mundo uno no se imagina el mío. Para qué hablarle de todo lo que le puede caer a la Dra No-Quinn encima en un día normal. Con suerte, moquitos, muchos, y algún vómito que otro. Con menos suerte, cualquier otra cosa...Escaso glamour, me temo, el de esta profesión.
Cómo explicar lo que sientes cuando te ponen un bote encima de la mesa, y hay una culebra dentro ( "por si sabes lo que es", dijo). O te traen con su mejor intención un montón de pañales para ver si "eso" es normal. O cuando tienes que ir en plena noche a una casa en medio de una montaña, en tu coche, sola, y te pierdes, y nadie te coge el teléfono. O la cara que se te queda cuando subes a "cenar" a las dos de la mañana y no queda comida...que no sabes si llorar de rabia o de hambre. Aunque como decía un adjunto mío : "A la guardia se viene llorada". Pues eso.
No quiero caer en la autocompasión ( esto es mentira, qué haría yo sin ella), pero pobre de la que estudie medicina pensando que va a ser como "Anatomía de Grey" o la monísima de "House". Ahora mismo va una a estar todos los días, en unas guardias tremendas, con la sombra de ojos colocada, el rimmel a punto, un pijama monísimo a juego con el fonen, y el doctor más guapo del mundo, mírándote, orgulloso de tu actuación...Pues no, queridas ingenuas potenciales. La sensación va a ser más bien tipo Bridget Jones ( esa gran mujer) cayendo aterrorizada por la barra de los bomberos y con la "derriére" al aire...sobre todo la primera noche. Después mejora, pero no mucho.
¿Qué pensaría aquella fragante adolescente que fuí, de brillante mirada, y modelitos monísimos, de esta okupa del cuarto de guardia? Pues, sencillamente, no se lo creería, y haría exactamente lo mismo.
Así que, a lo hecho, pecho. Y, para los "apolíticamente correctos" diré que hay un momento en que me siento, no divina, pero sí muy cerca del cielo: cuando llego a la consulta y me recibe una hilera de caritas melladas, sonriendo.
Hace ya algunos años, la respuesta me golpeó en todo el lóbulo frontal. Al salir de una guardia, me dí cuenta de que un compañero me miraba fijamente. Inicié media sonrisa y...me quedé fría y, a la par, sudorosa, como un Frigo Pie.
No es que me mirara mal, no...es que me miraba "peor": con una mezcla de incredulidad y...¿lástima?. Borré la sonrisa y me metí derechita en el vestuario.
Después, ante el espejo, me pregunté quién era aquella extraña "sintecho" que me contemplaba. Por qué esa pálida y exhausta ex-joven llevaba un gato muerto en la cabeza, que resultó ser una coleta-moño sujeta con una venda...la Amy Winehouse versión R-1 del hospital. Las gafas, manteniéndose milagrosamente después de mil cabezaditas nocturnas con ellas puestas. La piel pidiendo a gritos una orden de alejamiento de su dueña. Y el cuerpo, en general, abandonado a su suerte, recordando tiempos mejores en los que le prestaba atención, incluso con entusiasmo.
Tengo una familiar, legendaria ella, que me quiere mucho. Y cada vez que se refiere a mi trabajo dice " Qué precioso, como la Doctora Quinn...ideal!". Y yo, pues le dejo que me imagine así, con la melena al viento, bella con mi maletín...para qué desengañarla, así al menos alguien es feliz. Tampoco me iba a creer, porque en su mundo uno no se imagina el mío. Para qué hablarle de todo lo que le puede caer a la Dra No-Quinn encima en un día normal. Con suerte, moquitos, muchos, y algún vómito que otro. Con menos suerte, cualquier otra cosa...Escaso glamour, me temo, el de esta profesión.
Cómo explicar lo que sientes cuando te ponen un bote encima de la mesa, y hay una culebra dentro ( "por si sabes lo que es", dijo). O te traen con su mejor intención un montón de pañales para ver si "eso" es normal. O cuando tienes que ir en plena noche a una casa en medio de una montaña, en tu coche, sola, y te pierdes, y nadie te coge el teléfono. O la cara que se te queda cuando subes a "cenar" a las dos de la mañana y no queda comida...que no sabes si llorar de rabia o de hambre. Aunque como decía un adjunto mío : "A la guardia se viene llorada". Pues eso.
No quiero caer en la autocompasión ( esto es mentira, qué haría yo sin ella), pero pobre de la que estudie medicina pensando que va a ser como "Anatomía de Grey" o la monísima de "House". Ahora mismo va una a estar todos los días, en unas guardias tremendas, con la sombra de ojos colocada, el rimmel a punto, un pijama monísimo a juego con el fonen, y el doctor más guapo del mundo, mírándote, orgulloso de tu actuación...Pues no, queridas ingenuas potenciales. La sensación va a ser más bien tipo Bridget Jones ( esa gran mujer) cayendo aterrorizada por la barra de los bomberos y con la "derriére" al aire...sobre todo la primera noche. Después mejora, pero no mucho.
¿Qué pensaría aquella fragante adolescente que fuí, de brillante mirada, y modelitos monísimos, de esta okupa del cuarto de guardia? Pues, sencillamente, no se lo creería, y haría exactamente lo mismo.
Así que, a lo hecho, pecho. Y, para los "apolíticamente correctos" diré que hay un momento en que me siento, no divina, pero sí muy cerca del cielo: cuando llego a la consulta y me recibe una hilera de caritas melladas, sonriendo.
domingo, 6 de mayo de 2012
EL DÍA QUE FUÍ TU MADRE por Azules
El día que fuí tu madre, el mundo y sus reglas dieron un vuelco.
No llegaste a mí...yo llegué a tí.
Atravesé mares, continentes, vidas cercanas y ajenas, para alcanzarte.
No abrí los ojos y te ví...tú abriste los tuyos y ví mi imagen reflejada.
En ese abismo negro, brillante de vida y feroz de amor, que eran tus ojos.
Y fuí tu madre, sin firmas ni anestesias, con el alma rebosando dolor y amor,
cuando abriste tus cálidos ojos y sonreíste un amanecer, en el otro extremo del mundo.
Y me abriste los brazos, tus manitas doradas, y fuí tuya por fín.
Y aprendí.
Que mis besos son infinitos para la interminable seda de tu piel.
Que mis labios sólo lo son cuando rozan los tuyos.
Que mi alma te envuelve cada noche para darte calor.
Que tus dioses serán mis dioses, y tu corazón mi corazón.
Que la dulzura tiene tu nombre, y la maternidad tu olor.
Qué pronto supe que parirte me habría roto menos que tu ausencia hasta hoy.
Que mis pechos dolerán siempre porque tu boca no los vació.
Que la vida tú me la diste, y fuiste tú quien me alumbró.
Porque la luz que irradias, niña, es la luz del mismo Dios.
Hija mía, Daniela mía, no te hice hija mía...tú me hiciste madre.
Con mil latidos de amor, mi corazón sangró y paríó, rompiendo aguas de vida, ríos de valor.
Hija mía, vida mía, la que la vida me dió.
Te engendré y me engendraste. Madre, hija, hermanas , amantes.
Con tus ojos veo el destino.
Con tu tacto siento la vida.
Con tu sangre late mi corazón.
Dedicado a quien, venciéndose a sí misma, siguió adelante , y nos dió la vida a las dos.
No llegaste a mí...yo llegué a tí.
Atravesé mares, continentes, vidas cercanas y ajenas, para alcanzarte.
No abrí los ojos y te ví...tú abriste los tuyos y ví mi imagen reflejada.
En ese abismo negro, brillante de vida y feroz de amor, que eran tus ojos.
Y fuí tu madre, sin firmas ni anestesias, con el alma rebosando dolor y amor,
cuando abriste tus cálidos ojos y sonreíste un amanecer, en el otro extremo del mundo.
Y me abriste los brazos, tus manitas doradas, y fuí tuya por fín.
Y aprendí.
Que mis besos son infinitos para la interminable seda de tu piel.
Que mis labios sólo lo son cuando rozan los tuyos.
Que mi alma te envuelve cada noche para darte calor.
Que tus dioses serán mis dioses, y tu corazón mi corazón.
Que la dulzura tiene tu nombre, y la maternidad tu olor.
Qué pronto supe que parirte me habría roto menos que tu ausencia hasta hoy.
Que mis pechos dolerán siempre porque tu boca no los vació.
Que la vida tú me la diste, y fuiste tú quien me alumbró.
Porque la luz que irradias, niña, es la luz del mismo Dios.
Hija mía, Daniela mía, no te hice hija mía...tú me hiciste madre.
Con mil latidos de amor, mi corazón sangró y paríó, rompiendo aguas de vida, ríos de valor.
Hija mía, vida mía, la que la vida me dió.
Te engendré y me engendraste. Madre, hija, hermanas , amantes.
Con tus ojos veo el destino.
Con tu tacto siento la vida.
Con tu sangre late mi corazón.
Dedicado a quien, venciéndose a sí misma, siguió adelante , y nos dió la vida a las dos.
viernes, 20 de enero de 2012
PERROS por Azules
"Hace días que me noto perros en las venas. Los siento correr ansiosos, olfateando, respondiendo a la llamada de otros perros de fuera. Y en los codos de mis vasos , en los cruces de las arterias, gruñen inquietos, rasgando , rompiendo, lacerando , buscando la salida, persiguiendo a su presa. Ya hace días que bajo el amor de la piel se cuece la cólera, y pequeñas gotas de dulce sudor templan el bullicio de las fieras. Se me remueven, inquietas, las entrañas, los pulsos, las ideas.
Veo a otros, y veo mover sus labios, sin salir palabras, sino ladridos, en las horas de los días. De los días de esta época. Miedo, ira, envidia, soberbia, codicia, miseria. Ecos de alimañas me rodean. Atronan las palabras y los gestos. Hambrientos carroñeros me sueltan sus pestilentes alientos. Provocan a mis bestias. Me quedo tan quieta...Lleno de paz mis huecos y contemplo dede lejos... miro fijamente a un punto y cuento mis silencios.
Las zorras son viejas y jadean, enceladas, aúllan como brujas, proclamando su fealdad y remordimiento. Soltando lentamente su veneno. Huelen triunfales la lava silenciosa que late bajo mi pecho. Esperando verme caer, con la alegría del que cayó primero.
Hago mi piel más blanca, mi lengua más dulce. No toco, sólo acaricio. No contesto. No me muevo...
Noto en mis venas removerse a los perros..."
Veo a otros, y veo mover sus labios, sin salir palabras, sino ladridos, en las horas de los días. De los días de esta época. Miedo, ira, envidia, soberbia, codicia, miseria. Ecos de alimañas me rodean. Atronan las palabras y los gestos. Hambrientos carroñeros me sueltan sus pestilentes alientos. Provocan a mis bestias. Me quedo tan quieta...Lleno de paz mis huecos y contemplo dede lejos... miro fijamente a un punto y cuento mis silencios.
Las zorras son viejas y jadean, enceladas, aúllan como brujas, proclamando su fealdad y remordimiento. Soltando lentamente su veneno. Huelen triunfales la lava silenciosa que late bajo mi pecho. Esperando verme caer, con la alegría del que cayó primero.
Hago mi piel más blanca, mi lengua más dulce. No toco, sólo acaricio. No contesto. No me muevo...
Noto en mis venas removerse a los perros..."
martes, 10 de enero de 2012
DONDE ESTAMOS por Azules
Estamos en ese punto
en que sobran las palabras.
Demasiado entendemos
que es un molesto exceso usarlas.
Estamos en ese punto.
Ese punto.
En que mis ojos no buscan los tuyos
por si acaso tu mirada
rehuye mi mirada.
Y tus ojos miran todo,
ven todo en esta sala.
Excepto mis ojos.
No vaya a ser
que mi mirada rehuya tu mirada.
Y así, huyendo unos y otros,
chocan contra las paredes
las pupilas,
las odiosas mezquindades,
y las intenciones no intentadas.
Estamos
en ese horrible punto
en que nadie dice nada.
Porque todo es enojoso.
El silencio, y las palabras.
Moverse, o quedarse quieto.
Todo obliga a explicaciones
sobre explicaciones pasadas.
Y percibo tu fastidio,
entre aburrida y fastidiada.
Es el momento, gelatinoso,
de deshacerse de esta pulpa , pegajosa, irritante,
que nos une y nos separa.
Y lo mejor parece ser huir
limpiándose los restos
de las palabras dadas.
Así escribimos nuestra historia,
que tuvo un principio, sin planteamiento,
un desenlace,
y apenas un argumento, esponjoso,
suave de aire,y con volumen engañoso.
Qué molesto ver, en el fondo de tus ojos,
antes dulces y serenos,
esa sensación incómoda, de obligación imaginada.
Quisiera no guardarte rencor por ello.
Quisiera no ver tu presunción,
no ver mi exposición,
quisiera no haber nunca respondido a tu llamada.
En este punto estamos, recelosos y atrapados.
Silenciados y furtivos.
Ahogados y molestos.
En esta tediosa nada.
en que sobran las palabras.
Demasiado entendemos
que es un molesto exceso usarlas.
Estamos en ese punto.
Ese punto.
En que mis ojos no buscan los tuyos
por si acaso tu mirada
rehuye mi mirada.
Y tus ojos miran todo,
ven todo en esta sala.
Excepto mis ojos.
No vaya a ser
que mi mirada rehuya tu mirada.
Y así, huyendo unos y otros,
chocan contra las paredes
las pupilas,
las odiosas mezquindades,
y las intenciones no intentadas.
Estamos
en ese horrible punto
en que nadie dice nada.
Porque todo es enojoso.
El silencio, y las palabras.
Moverse, o quedarse quieto.
Todo obliga a explicaciones
sobre explicaciones pasadas.
Y percibo tu fastidio,
entre aburrida y fastidiada.
Es el momento, gelatinoso,
de deshacerse de esta pulpa , pegajosa, irritante,
que nos une y nos separa.
Y lo mejor parece ser huir
limpiándose los restos
de las palabras dadas.
Así escribimos nuestra historia,
que tuvo un principio, sin planteamiento,
un desenlace,
y apenas un argumento, esponjoso,
suave de aire,y con volumen engañoso.
Qué molesto ver, en el fondo de tus ojos,
antes dulces y serenos,
esa sensación incómoda, de obligación imaginada.
Quisiera no guardarte rencor por ello.
Quisiera no ver tu presunción,
no ver mi exposición,
quisiera no haber nunca respondido a tu llamada.
En este punto estamos, recelosos y atrapados.
Silenciados y furtivos.
Ahogados y molestos.
En esta tediosa nada.
domingo, 1 de enero de 2012
TOCANDO LAS BOWLINGS por Azules
Pues yo creo que, ya que vamos recortando un poquito por allí, y otro poco por allá, y ahora aquí para igualar, y por el otro lado para que nos quede recto...recortando, recortando, digo yo que a ver si baja la ratio de cansinos, pelmazos, cargantes, pesados, fastidiosos, impertinentes, abusadores de tiempo y energías ajenos, que se conocen en su totalidad con el prodigioso témino, fruto de nuestra rica lengua castellana, de..." Tocapelotas".
De la mañana a la noche nos encontramos con un sinfín de profesionales del touching. Gloria bendita. A todas horas hay que irlos esquivando, lo que requiere una habilidad que sólo dan los años de práctica, y una rapidez que los mismos años van restando. Ay, tantos años de educación de la de antes, y hay que reestructurarse la mente, que riéte tú del psicoanálisis, para no sentirse culpable por enviar a cualquier pesado de estos a darse un paseo, pero largo.
Y de buena mañana, ahí están, con sus 90 km/h por el carril del medio, que ni mueven ni dejan mover, o con sus 160 por el carril izquierdo, bien repegaditos y echándote largas, los muy cortos. Y es que ya se levantan con ganas.
Que llegan a los sitios buscando a ver quién es el machaca que va a pagar que tengan un mal día.
Qué arte. El del fastidio ajeno. Aunque implique el propio fastidio...y qué bonito es un tocar las narices. Hay que aprovechar la ocasión, que puede ser cualquiera.
Que el otro hace un chiste: el tocapelotas se pone muy serio y dice que no le parece bien . Que te encuentras en una situación embarazosa: oye, le entra un sentido del humor bárbaro y se te pasa haciendo el chistecito a tu costa toda la tarde. Qué mona la cansina que te encuentra " aún " tan guapa, o "mejor así que más delgada". Qué majete el que bebe para soltarse, con lo guapo que está con la boca cerrada , que ni babea ni nada.
Qué oportuno el pegajoso del "Poyaque", una subespecie de touchingballs. Profesional. Un artista. "Pues ya que vas, pues ya que estás, pues ya que estoy..." pues eso: dispongo de tu tiempo a mi antojo. Total ya que estamos fastidiando...
Y qué decir del pringoso, repelentito, y repesadito guardián de la moral. Siempre con su dedito levantado: que eso no se hace , que tú más, que es culpa tuya, que tendrías que dar gracias...Cansadita me tiene tanto humilde soberbioso. Mirando vidas ajenas en vez de construirse la suya: que todo lo saben y todo lo sabían. Que nunca lo han hecho, pero lo harían de otra manera. Que son sensibles hasta para insultar. Que te hacen daño porque te quieren, o porque quieren a otro, a todo el mundo, que son pura bondad, lagrimeo mal entendido.
Cuánto petardo, Señor. Dame fuerzas. Que alguno me da hasta miedito: casi peor que el moral, es el pelmazo social: que se ampara en la Educación ( ese concepto tan, por lo visto, elástico y acomodaticio). La invocan a diario, para repartir estopa a diestro y siniestro. Me entran temblores, y fatigas, cuando oigo " yo soy una señora", o "porque yo sí tengo educación". Y me preparo para oir un chorreo magistral de improperios y desproporciones...y más te vale estar de acuerdo, que si no se buscan en la wikipedia un palabro para crucificarte. Correveidiles, chismosos, maledicentes, disfrutones agoreros, pequeñas garrapatillas que chupan la savia de los demás, supurando orgullos y envidias. Que la culpa de todo la tiene alguien, y ese alguien nunca son ellos. Que si te va mal, es por tu culpa, y si te va bien, algo malo habrás hecho.
Ay, año que se va, mándalos lejos. Y que tanta gloria lleven como descanso dejan!!.
De la mañana a la noche nos encontramos con un sinfín de profesionales del touching. Gloria bendita. A todas horas hay que irlos esquivando, lo que requiere una habilidad que sólo dan los años de práctica, y una rapidez que los mismos años van restando. Ay, tantos años de educación de la de antes, y hay que reestructurarse la mente, que riéte tú del psicoanálisis, para no sentirse culpable por enviar a cualquier pesado de estos a darse un paseo, pero largo.
Y de buena mañana, ahí están, con sus 90 km/h por el carril del medio, que ni mueven ni dejan mover, o con sus 160 por el carril izquierdo, bien repegaditos y echándote largas, los muy cortos. Y es que ya se levantan con ganas.
Que llegan a los sitios buscando a ver quién es el machaca que va a pagar que tengan un mal día.
Qué arte. El del fastidio ajeno. Aunque implique el propio fastidio...y qué bonito es un tocar las narices. Hay que aprovechar la ocasión, que puede ser cualquiera.
Que el otro hace un chiste: el tocapelotas se pone muy serio y dice que no le parece bien . Que te encuentras en una situación embarazosa: oye, le entra un sentido del humor bárbaro y se te pasa haciendo el chistecito a tu costa toda la tarde. Qué mona la cansina que te encuentra " aún " tan guapa, o "mejor así que más delgada". Qué majete el que bebe para soltarse, con lo guapo que está con la boca cerrada , que ni babea ni nada.
Qué oportuno el pegajoso del "Poyaque", una subespecie de touchingballs. Profesional. Un artista. "Pues ya que vas, pues ya que estás, pues ya que estoy..." pues eso: dispongo de tu tiempo a mi antojo. Total ya que estamos fastidiando...
Y qué decir del pringoso, repelentito, y repesadito guardián de la moral. Siempre con su dedito levantado: que eso no se hace , que tú más, que es culpa tuya, que tendrías que dar gracias...Cansadita me tiene tanto humilde soberbioso. Mirando vidas ajenas en vez de construirse la suya: que todo lo saben y todo lo sabían. Que nunca lo han hecho, pero lo harían de otra manera. Que son sensibles hasta para insultar. Que te hacen daño porque te quieren, o porque quieren a otro, a todo el mundo, que son pura bondad, lagrimeo mal entendido.
Cuánto petardo, Señor. Dame fuerzas. Que alguno me da hasta miedito: casi peor que el moral, es el pelmazo social: que se ampara en la Educación ( ese concepto tan, por lo visto, elástico y acomodaticio). La invocan a diario, para repartir estopa a diestro y siniestro. Me entran temblores, y fatigas, cuando oigo " yo soy una señora", o "porque yo sí tengo educación". Y me preparo para oir un chorreo magistral de improperios y desproporciones...y más te vale estar de acuerdo, que si no se buscan en la wikipedia un palabro para crucificarte. Correveidiles, chismosos, maledicentes, disfrutones agoreros, pequeñas garrapatillas que chupan la savia de los demás, supurando orgullos y envidias. Que la culpa de todo la tiene alguien, y ese alguien nunca son ellos. Que si te va mal, es por tu culpa, y si te va bien, algo malo habrás hecho.
Ay, año que se va, mándalos lejos. Y que tanta gloria lleven como descanso dejan!!.
sábado, 24 de diciembre de 2011
POR NAVIDAD . ( "Desiderata")
"Anda plácidamente entre el ruido y la prisa.
Y recuerda qué paz puede haber en el silencio.
Vive en buenos términos con todas las personas,
todo lo que puedas, sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente.
Escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas:
son vejaciones al espíritu.
Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas superiores e inferiores a tí.
Disfruta de tus logros, así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde.
Es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios,
porque el mundo está lleno de trampas,
pero no te niegues a la virtud que pueda existir.
Mucha gente lucha por altos ideales y, en todas partes,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo. Especialmente, no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto del Amor,
porque, frente a toda aridez y desencanto,
el Amor es perenne como la hierba.
Recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando gallardamente a las cosas de la juventud.
Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina.
Pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.
Sé amable contigo mismo.
Tú eres una criatura del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas.
Tú tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte evidente o no,
sin duda el Universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
de cualquier modo que lo concibas.
Cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén, en la confusión, paz en tu alma.
Con todas sus faltas y sueños rotos,
éste sigue siendo un mundo hermoso.
Ten cuidado.Esfuérzate por ser feliz."
Poema conocido como " Desiderata". Anónimo, encontrado en la Iglesia de St. Paul, Baltimore, en 1693.
Hace veinte años que mi amiga S. me mostró este poema. Desde entonces me ha acompañado y he intentado que me guiara.
Quiero compartirlo con todos, en estos tiempos inciertos. Feliz Navidad,
Y recuerda qué paz puede haber en el silencio.
Vive en buenos términos con todas las personas,
todo lo que puedas, sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente.
Escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas:
son vejaciones al espíritu.
Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas superiores e inferiores a tí.
Disfruta de tus logros, así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde.
Es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios,
porque el mundo está lleno de trampas,
pero no te niegues a la virtud que pueda existir.
Mucha gente lucha por altos ideales y, en todas partes,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo. Especialmente, no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto del Amor,
porque, frente a toda aridez y desencanto,
el Amor es perenne como la hierba.
Recoge mansamente el consejo de los años,
renunciando gallardamente a las cosas de la juventud.
Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina.
Pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.
Sé amable contigo mismo.
Tú eres una criatura del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas.
Tú tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte evidente o no,
sin duda el Universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
de cualquier modo que lo concibas.
Cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén, en la confusión, paz en tu alma.
Con todas sus faltas y sueños rotos,
éste sigue siendo un mundo hermoso.
Ten cuidado.Esfuérzate por ser feliz."
Poema conocido como " Desiderata". Anónimo, encontrado en la Iglesia de St. Paul, Baltimore, en 1693.
Hace veinte años que mi amiga S. me mostró este poema. Desde entonces me ha acompañado y he intentado que me guiara.
Quiero compartirlo con todos, en estos tiempos inciertos. Feliz Navidad,
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