Nosce Te Ipsum

jueves, 13 de mayo de 2010

PALABRAS por Azules

"Y mis palabras llovieron sobre tí, acariciándote".
P. Neruda


Sorprendida. Asustada. Toda su vida había dominado las palabras, las había hecho girar en el aire, para atraparlas y volverlas a lanzar a su antojo. Sabía trenzarlas en hermosas frases sin más objeto que el de admirar su belleza, como el artista mezcla colores, por puro capricho.
Escribir por el placer de recrearse en la composición y la forma final.Hablar por hablar, entrenarse en la dialéctica, no por competir, no por ganar. Sólo por contemplar el increíble espectáculo de las hermosas frases cruzándose entre sí, en espiral. Por sentir la música, la cadencia, el ritmo, las pausas.
Pero esto era diferente. Trascendía de lo puramente intelectual o estético. Era sensual, físico. La mente no tenía respuestas porque era el cuerpo el que gritaba pidiendo más. No había ingenios ni oraciones bellamente labradas.
Sólo palabras líquidas que se deslizaban por su cuello, acariciándolo. Él tejía las frases, gasas de seda que envolvían su piel, y las retiraba poco a poco, observando cómo ella se estremecía con su roce. Y ella cerraba los ojos para sentir las palabras rodeando sus pechos, deslizándose hacia su ombligo. Porque ya no eran verbos, sino la yema de sus dedos. Y ya no eran nombres, ni pronombres, ni adverbios ni adjetivos, sino la humedad de su lengua, sus labios en su cuerpo.
Sigue hablando, sigue escribiendo, empápame con palabras, átame con tus versos. Que no quede nada en mí que no cubran tus frases. Tatúame.
Deja caer la miel de tu idioma, caliente, carnal, susúrrame cosas que sólo tu y yo podamos entender...

Pero abro los ojos. Juegas demasiado bien a este juego, en que sólo uno gana, en que el otro siempre pierde...No nos desnudaremos con palabras. Ni nos heriremos ni nos acariciaran...qué diferencia hay. El placer de uno será el dolor del otro. Porque tú amas tus cadenas.

domingo, 2 de mayo de 2010

CAJAS por Azules

La primera caja era la más grande. Algo aplanada, y larga. Dobló con cuidado su vestido de novia, que no había querido lavar para que siempre estuviera como el día de la boda. Lo colocó dentro de la caja, con las medias de seda y el corsé de encaje. El velo no había podido encontrarlo.
Dejó la caja grande en el altillo y cogió otra, más pequeña, en la que guardó los zapatos forrados de raso. En una caja muy, muy pequeña colocó la alianza y la pulsera de la pedida. Todo al altillo.
Hasta ahí había ido bien. Pero respiró hondo cuando pensó en las cajas que quedaban por llenar, con cosas mucho más valiosas. Estiró la mano para meter en una caja redonda las risas, el humor del principio, las ganas de divertirse. Cubriéndolo todo metió también allí la monotonía, el hastío y el aburrimiento. Cerró la caja y abrió otra: ésta era mucho más grande, así que pondría en ella los proyectos, los viajes que se habían prometido hacer, la iniciativa que parecía que nunca iba a desaparecer, el amor por la aventura. Como quedaba mucho espacio llenó una bolsa con la apatía, los fines de semana siempre iguales, la ausencia de vacaciones, los ronquidos a las diez de la noche.
En otra caja, que aún olía al chocolate de los bombones, puso el amor, la pasión, el deseo de agradar al otro, de protegerlo, de mimarlo. En algún momento quedaron olvidados a la intemperie y se habían estropeado. No quiso mezclarlos con la amargura, el rencor, y la pasividad, que metió en una bolsa impermeable junto con la negación y la pérdida paulatina del respeto. Un momento, aún cabe el cansancio infinito que mató a la alegría de vivir. Así, bien cerrada la bolsa, no vaya a manchar nada con su espeso contenido.
Con mucho esmero forró una caja ovalada, como de joyería, con algodón, porque iba a contener lo más precioso: el proyecto vital, el deseo de más hijos, la unidad familiar como una fortaleza frente a la aridez del mundo. Qué absurdo, pensó, tanto algodón, si está ya todo hecho añicos. Pero cada trozo le seguía pareciendo precioso porque era una parte de lo que iba a ser su vida. De lo que nunca llegó a ser.
Subió caja por caja al altillo. Excepto una, más bien pequeña, en la que metió las fuerzas de flaqueza y el corazón transparente de puro delgado.
Como sonámbula, con la caja en la mano, apagó la luz y salió de la habitación.

jueves, 29 de abril de 2010

ÓSCAR TENÍA RAZÓN por Azules

Dijo Oscar Wilde que para la vida no hay ensayo general. Al principio pensé que bueno, vaya obviedad. Pero con los años me voy haciendo más y más sabia, porque sólo sé que no se nada, y cada vez menos que nada. Ojalá pudiera haber hecho algun ensayo previo.
Confieso que en esta vida he intentado hacer todo lo que se suponía que era correcto, pero evidentemente hay cosas que nunca te enseñan. Es difícil a veces saber dónde poner los límites, incluso saber si hay que ponerlos.Las mujeres que me leen sabrán muy bien a qué me refiero. Hay que mantener delicados equilibrios para que te "perdonen" muchas cosas que a muchos hombres ni siquiera les cuestionarían. Y cuántas veces son otras mujeres las que te juzgan , no por tus valores, intenciones o eficacia, sino por cosas como tu aspecto, si tienes pareja o no o el coche que llevas.
Así que nos ponemos el traje de superwoman y salimos a la calle a cumplir. Tenemos que ser buenas trabajadoras, intuitivas y resolutivas. También agradables, y dulces, no sea que vayamos a herir alguna susceptibilidad. Por supuesto, come lo justo, y arréglate, porque hay que dar una imagen. Pero no demasiado, porque si no parece que vayas buscando algo. Así que si un día estás algo mejor de lo habitual, haz algún chiste o ironiza sobre tí misma, para rebajar un poco el tema.
Al llegar a casa, si tienes hijos, su mirada compensa por todo. Hasta que ves la notita del colegio pidiendote un álbum de fotos familar con manualidades y comentarios al margen, de hoy para mañana...acuéstate a las tantas y hazlo sin chistar, porque si no a lo mejor piensas de tí misma que no eres una buena madre. Que hayas trabajado durante horas para mantener a tu familia no cuenta en tu mente traicionera. Cuenta el álbum, el disfraz hecho a mano ( por Dios, que yo no sé coser), o la abeja Maya de corcho para la falla.
Pero como llevo un traje de superwoman y puedo con todo, después de arreglarme por la mañana, pasar la consulta, ir al gimnasio, comer de dieta, hacer la compra, cocinar casero, arreglar un grifo ( o lo que toque, que siempre hay algo), bañar y hacer la cena a la nena, y hacer el álbum más mono que se recuerda, me acuesto con la satisfacción del deber cumplido y la sensación de que alguien, en algún momento, me engañó, pero bien engañada.
Por eso escribí lo que escribí ayer. Hace poco un amiga me dijo: "Mirándote, nadie diría que necesitas a nadie. Parece que te sobras y te bastas. Nadie diría que llegas a casa con ganas de llorar"...lo que me sorprendió. Pero he visto que tenía razón. Estoy tan acostumbrada a hacer como que puedo con todo...Y, la verdad, no creo que sea tan buena idea. Supongo que a veces vale la pena mostrar tu vulnerabilidad, dejar ver que necesitas un abrazo, una mano en el hombro, una palabra al oído, dejarte consolar...
Pero como no he ensayado, ahora no me sale.

NO POR NADA por Azules

Estoy tan cansada, tan cansada....de batallas estúpidas, absurdas e infantiles. De salir a luchar y acabar discutiendo de qué color pintamos la linea de meta...

domingo, 25 de abril de 2010

DE CARNE Y SANGRE por Azules

“No es traidor el que avisa. Me estáis idealizando. Bien. ¿ Habeis pensado una cosa?: Lo mismo que hoy os atrae, os parece estimulante, distinto, mañana os asustará. Nadie quiere ser la polilla que se quema al acercarse demasiado al fuego. ¿ Verdad?. Así que recordad lo que os han dicho siempre, y buscaos un chica tranquila, sin complicaciones,, que os dirija desde su sonrisa tímida, pero sin que lo notéis, al fin y al cabo quién es el hombre aquí…
…Si, pero es la novedad, lo que se sale de la norma siempre nos atrae, pero al final volvemos a casa…o no?...así que os lo digo con tiempo, dejadlo estar, así no vamos a ninguna parte, sé de sobra cómo va a acabar. En cuanto baje del puto pedestal en el que absurdamente me habéis subido, pueden pasar dos cosas: que os decepcione ( lo cual no es nada raro, a quién se le ocurre…), o que os asuste. Lo primero, al ver que no siempre estoy ahí arriba. Lo segundo al ver que no siempre estoy ahí abajo.
…Vale, pues os digo un secreto: yo no soy ésa que pensáis, o que recordáis. Así que si lo que os gusta es ese recuerdo, o esa imagen, no os acerquéis más. O no queréis o no sabéis ver que es falsa. Seré como un paisaje de calendario, inmóvil y perfecto para siempre sólo por la percepción de un instante…pero ése ya no es mi problema…
…¿Ah, sí?...Pues a ti te digo, y a ti, y a ti… mira a la mujer, déjate de palabras y actúa. No me envíes citas literarias de manual, no me digas cuánto me has amado todo este tiempo, deja de cargarme con el peso de tu admiración…como verás, si algo me sobran son palabras, así que no me abrumes con ellas…No quiero oir que soy maravillosa, porque es mentira, y además me da igual…Actúa, empújame contra la pared y búscame debajo de la ropa, que ahí está mi cuerpo, y mi alma, con todos y cada uno de mis defectos y virtudes….quién sabe, a lo mejor me quedo, o no, a lo mejor me aparto y me voy…”

viernes, 23 de abril de 2010

QUE NO CUNDA EL PÁNICO por Azules

Ponga la radio. El país está al borde de la ruina, el mundo a punto del colapso económico. La corrupción corroe todos los estamentos. Los escándalos van a tener consecuencias inimaginables.
Ponga la televisión. Catástrofe tras catástrofe. En invierno, qué raro, siempre hace un frío totalmente inesperado. En Febrero, quién lo iba a decir. Nevadas no vistas en, al menos…dos años. Hasta se cortan carreteras, fíjate tú, ni que fuera nieve…Todo es un caos. Vamos directos al desastre.
En verano, el calor es el peor que se recuerda, la sequía gangrena el país. Y no podemos hacer nada. ¡Salven a sus hijos!, ¡hagan acopio de agua y víveres!…Y eso que un mes antes también llovió como nadie recordaba, y había posibilidad de inundaciones que acabarían con todo el ecosistema.
Mejor no salga usted de casa, porque va a morir sin remedio: de frío, de calor, de sed o incluso mojado.
Por no hablar del tráfico, que está peor que nunca. Con 1.7 heridos más que en el mismo minuto del año pasado. Cuidado no se mate leyendo el cartel mientras conduce.
Si sale a la calle, no respire. Podría morir de gripe A. O de gripe aviar, o porcina. O de la del jamelgo. Además, la contaminación le está matando sin que lo note. Y una gran nube de polvo de volcán nos amenaza.
Así que no respire. Y tampoco coma. ¿Ha pensado que sus cereales o verduras pueden ser transgénicos?. Podría usted acabar…¡ homosexual! ( Evo Morales dixit). El pescado lleva tantos metales tóxicos que mejor no probarlo. La carne, hormonas, antibióticos. Descartada. La fruta tiene terribles pesticidas. Las conservas, conservantes. Incluso el agua tiene “impurezas “, y algunas hasta minerales…Lo dicho. No coma. Ni beba. Nada.
Si a pesar de no comer, beber ni respirar, puede usted hacer deporte, hágalo. Pero primero hágase pruebas “de todo” porque la muerte súbita por arritmia acecha en cada rincón.
Sexo: usted verá. Embarazos indeseados, SIDA, hepatitis, herpes , papilomas…y Dios sabe qué puede ocurrir si se vacuna.
Mejor quédese en casa. Aunque debe saber que pueden asaltarle y matarle. Todos los días se oyen casos. O puede ocurrir un terremoto…desde los de Chile y Haití ha habido varios, grado 1 escala Richter, en zonas despobladas de La Mancha.
Nunca se meta o implique en nada. No dé la cara por nadie. Se quedará solo. Y seguro que le matan, denuncian, despiden o, lo que es peor, le critican. No corra riesgos: la cobardía ya no está mal vista.
No se ría. No sea espontáneo. Parecerá poco serio y nadie le respetará. No haga cosas impropias de su edad o situación social…le pueden matar, denunciar, despedir o, lo que sigue siendo peor, criticar.
No cambie. No se mueva. Tenga mucho, mucho, miedo.
Y, sobre todo, no viva. Podría usted morir.

sábado, 3 de abril de 2010

LAS NANAS DE LA PLAYA por Azules.

La niña ve el mar, tranquilo, y sonríe. Pregunta a su madre hasta dónde llega..."muy, muy lejos, mi niña, hasta allá, al fondo, que se besa con el cielo". Y a la niña le hace gracia y se oye su risa, blanca como la espumita de las olas. Se sienta en la arena a cavar su hoyo, y el vestido vuela dibujando caracolas. La niña moldea la arena con sus manitas y hace flanes, castillos y galletas con canela. Escribe con su dedo las letras de su nombre y al lado las de su mamá. Se lava los pies con jabón inventado de tierra después de correr persiguiendo cometas. La cometa de la niña vive ahora en una palmera, le dice su madre, para que no esté triste, y ella contesta que así la verán todos los niños los días de fiesta.
Y vuela el vestido, y el pelo de la niña, y el de la madre. Los besos de Pascua suenan en sus mejillas y el sol se refleja en su piel de nácar y arroz. La luz lo inunda todo, y el aire limpio la deja pasar con alegría. Ay, los rayitos de sol en sus ojos negros, ay, mamá, tus ojos son como el mar, a ver, no los cierres, que me veo por dentro. Mi niña, mi amor, mi corazon se alegra con las faralaes de tu vestido, y te canta las nanas mimosas del fondo del mar, de las nubes blancas y de las barquillas del cielo. Que la pena me ahoga, mi vida, hasta que recortas el viento con las palomas de tu falda, y me recuerdas, alegre, que soy tu puerto.