Lo he hecho. Juré no hacerlo de nuevo. Y lo he hecho.
Y no ha sido un impulso, un arrebato. No. Lo he hecho a conciencia. Con premeditación. Sabiendo perfectamente a lo que iba.
Incluso, no me importa confesarlo, lo deseé, lo busqué.
Al principio fue sólo una idea que apenas se asomó unos segundos...pero volvió. Y el deseo fue creciendo y creciendo en mi interior hasta ocuparlo todo, los días, las noches...Las noches. Sin poder dormir, torturada, dando vueltas en la cama, intentando pensar en otra cosa. Pero la tentación de lo prohibido se hace fuerte con nuestra resistencia.
Entonces lo ví por primera vez. Totalmente mi tipo. Alto, mucho, y con más años de lo que quizá me convenía. Es increíble el atractivo que ejercen los años sobre mí. Después lo ví dos veces más. Y ya fue tarde...Olvidé mis propósitos de no dependencia, de no volver a atarme...la llama ya era fuego.
No sabía cómo se lo explicaría a mi familia, y más en estos momentos. Nunca llevaron bien que dejara de gustarme el otro. Pero, cuando el corazón manda, lo mejor es asentir y aceptar.
Así que me armé de valor y descolgué el teléfono.
Ese día, con un nudo en el estómago, me preparé con mimo para la cita. Cuando vas a entregarte, quieres estar deslumbrante...Antes de salir, un último vistazo al espejo: " Tranquila, eres una mujer, con necesidades de mujer. Y eres adulta. Los dos sois libres"...Dios mío, estaba tan nerviosa como la primera vez. Casi lloré al pensar que iba a ser suya, y él mío.
Y, por fin, ha ocurrido. Lo he hecho. Me he comprado un piso.
Nosce Te Ipsum
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3 comentarios:
¡¡¡ Rose
Amapole , por un momento pensé que era otra cosa, pero enhorabuena , tu piso nunca te va a fallar , bueno en todo caso el seguro !!!
Enhorabuena!!!!!!!!!!!!!!!!! Esperamos con entusiasmo la fiesta de inauguración.
Eres increible!, y yo una recatada, llevo toda la vida con el mismo.
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