1986. Me arreglo, me pongo las mallas elásticas negras, un jersey amplio de Privata, me seco el pelo largo boca abajo y me pongo los pendientes más grandes que encuentro. Después, una cazadora más corta que el jersey, torerita, vamos. Me pinto los ojos. La raya, negra, por dentro. Rímel
Me voy a Cánovas con mis amigas.
2010. Me arreglo, me pongo los leggings negros, un jersey grande y largo ( aún no de Privata, aunque todo se andará). Me seco el pelo, igual de largo, me pongo unos pendientes igual de grandes, la cazadora corta, la raya negra y el rímel.
Me voy a Cánovas con mis amigas.
¿Atrapada en el tiempo, como Bill Murray, reviviendo el Día de la Marmota?. Pues casi. Ésta es la prueba de que el tiempo transcurre en forma lineal y , a la vez, en círculos. O sea, una preciosa y zumbona espiral.
Bien es verdad, por suerte para mi salud mental, que no me he pasado estos dieciocho años yendo a Cánovas todos los fines de semana. No. Durante mucho tiempo no he puesto mis botas allí. He estudiado mi carrera, la especialidad, me he hipotecado, emparejado, tenido mi hija, desemparejado..y aquí estoy, de vuelta en Cánovas.
Lo cual demuestra dos cosas: que la hipoteca es una institución más sólida que el matrimonio, y que " nunca digas de este agua no volveré a beber".
En fin, el caso es que me preocupé. Porque creo que SÍ hay gente que NO se ha movido de allí en todos estos años. Concretamente, hay un chico al que ví apoyado en la barra del Café Almirante más o menos en 1999. Y allí sigue: el mismo Café, vaqueros, camisa de manga larga con los puños doblados, jersey a los hombros, copa en mano y codo en barra. Igualito, igualito.
Al principio pensé que sería una silueta de cartón con soporte detrás, puesta allí como reclamo. Entonces, el chico movió el brazo y bebió...así que me imaginé una especie de momia mecanizada tipo el guitarrista de Los Panchos.
Fue en ese momento cuando empezó mi crisis de ansiedad. El tipo, o Pancho, me reconoció y levantó las cejas a modo de saludo. Se me cayeron los pendientes...¿ Qué estaría pensando él? Pues que se habría ido hace años y había vuelto, y que allí seguía yo como una silueta recortada con soporte detrás...O, peor, con el mismo modelito ochentero, convertida en estatua de sal.
Empecé a moverme para que Pancho supiera que estaba viva. Miré alrededor y me entró la risa. Lo cierto es que estábamos muchos de los de antes. Y supongo que todos, excepto algún héroe de la resistencia, se habían ido. Y habían vuelto...cada uno con su historia personal a cuestas...exactamente igual que yo.
Así que cogí mi cerveza, pedí una de Earth, Wind & Fire, y me puse a bailar.
Nosce Te Ipsum
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Ya me gustaría haber sabido con 15 años, todo lo que sé ahora. El modelito y las circunstancias serán los mismos, pero el bagaje no nos lo quita nadie ;)
eres la bomba bambola !!!!
Publicar un comentario