Nosce Te Ipsum

domingo, 12 de diciembre de 2010

ABIERTO POR VACACIONES por Azules

Cuando diseñé y proyecté este blog me hice dos propósitos. Uno, que no me preocuparía de si interesaba mucho o poco. Otro, que nunca daría explicaciones sobre lo que escribía en él.
El primer propósito me lo salté hace ya tiempo, cuando, intuyendo que lo leía más gente de lo que esperaba, instalé un contador de visitas. Gracias a todos los lectores, los fieles y los picaflores, los que participan y los que contemplan, los que han repetido y los que nunca volvieron. Gracias. Cuando una crea algo así, pensando que no entraría ni el tato...gracias a todos.
El segundo propósito me lo voy a saltar hoy. El blog ha estado bloqueado unos días. Pero al final, harta de sentirme como una madre que abandona a su querida criatura, aunque sea humilde, lo abro. Por vacaciones.
Pero quisiera aclarar algunas cosas. La primera: yo sólo escribo lo que consta con mi nombre ( que lo es): Azules. El resto son colaboraciones o comentarios que me envían otras personas. A algunas las conozco y a otras no. Y lo publico todo, sin censura, aunque antes lo reviso para ver que no haya nada injurioso o ilegal.
De todo que escribo,muchas cosas están basadas en mis experiencias y sentimientos. Pero no todas. Algunas son pura fantasía, historias imaginadas o deseadas.
Esto lo digo porque el blog parece ejercer un curioso efecto: mucha gente se siente aludida. Tanto si lo que escribo quiere ser hermoso, como si es una crítica o una acusación.
Teniendo en cuenta que no todo es real, lo que lo es sólo tiene un destinatari@, un objeto del deseo, de la admiración, de la ironía, del amor, del rechazo.
Bien, es asombroso cuánta gente se siente aludida sea cual sea el caso. No en el maravilloso modo en que uno conecta con quien le lee y éste siente que participa en un diálogo. Y que se transmite por los comentarios en el mismo blog, por mail, en Facebook, o de forma directa.
No. Hay gente que se siente aludida de forma errada. Lo cual no tendría más consecuencias si después no vinieran a pedirme explicaciones. Esto me ha agobiado bastante y pesó mucho en mi ánimo el día que cerré el blog. Lo siento, pero no amo ni deseo, ni añoro ni rechazo a tanta gente. Así que, insisto: no doy explicaciones sobre lo que escribo, a menos que yo quiera darlas. Y no es chulería, es por salud mental.
Y por último, porque eres lo último: a quien se metió aquí dentro. Sí, claro, lo noté. Ýa que lo hiciste podrías haberlo hecho bien, pero no te llega el nivel, y se notó. Supongo que te quedarías decepcionado/a al encontrar que lo que ves es lo que hay. No encontraste secretos ni textos nonatos, tampoco sabrosas intimidades. Al principio tambien pesaste en mi ánimo. Ya no. Tú verás por qué haces las cosas, qué carencia quieres compensar.
Así que ayer decidí tomarme vacaciones mentales de todo lo negativo. Y volví a pensar en mi blog como lo que siempre ha sido: el sitio azul en el que descanso, en el que me expreso y dejo que otros lo hagan. El torniquete que evitó que una vez me desangrara. Es la espuma del mar que pienso, el pelo de la niña que adoro, el olor que tengo grabado a fuego. Es la escritura que sale de mis dedos y vuela a través de la red para acariciar a quienes quiero.
Y por eso, desde ayer, para todos, para mí, vuelve a estar abierto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Enhorabuena Azules. Conserva tu libertad y muchas felicidades por tu autenticidad, porque es difícil ser la pantalla para tantos sentimientos, ideas, impresiones, opiniones, intenciones, invasiones... sin dejar que cambien tu color, Azul.

Virginia